No tens activat JAVASCRIPT al navegador, pots navegar en la nostra web tranquil·lament, però et recomanem que ho activis perquè puguis fer us del Web amb totes les funcionalitats.

 

"SI TE MEDICAS, ES ASUNTO TUYO"

Esto fue lo que me dijo una persona muy, muy cercana al referirse al hecho de que yo tengo un trastorno y debo medicarme y seguir una serie de pautas, y las mismas me condicionan en las horas de dormir u otras cosas de mi vida cotidiana. Para esa persona, era problema mío y punto.

Esta ha sido quizás la peor situación de estigma que he vivido, conjuntamente con otra en la que me llamaron loco delante de mi hija, de los amigos de mi hija, y de los padres de los amigos de mi hija.

Todo esto me lleva a reflexionar sobre cómo personas cercanas, con un alto nivel cultural, pueden llegar a este nivel de desprecio y desconocimiento de lo que es un trastorno mental y de lo que puede llegar a afectar a la persona que sufre el estigma.

Creo que de nada sirve ser una persona con cierto nivel cultural, o ser una persona ejemplar en tu comunidad. De hecho, la sensibilización y la lucha contra el estigma en institutos, universidades, medios de comunicación… podríamos decir que acaba de comenzar.

Lo que es más difícil pero más importante es realizar esta sensibilización a nivel personal, a nivel de amigos, de familia, de lo que es un trastorno mental y eliminar mitos y decir muchas verdades.

Yo realmente, y a lo mejor creéis que soy tonto por pensar así, creo que la mayoría de personas que se comportan como aquellas de las que os hablaba al principio del texto, lo hacen por miedo, porque esa situación les supera, y ya se sabe: cuando hay una acción hay una reacción, pero en este caso muy mala.

Pero hay que ser optimista y yo, al principio, tuve mucha rabia y odio, sí, ODIO, hacia estas personas, pero actualmente soy una persona mucho más positiva, y lo que siento es un poco de pena por ellos, y me encantaría llegar a poder explicarles lo que es que te ETIQUETEN COMO UN INÚTIL SOCIAL.

MENOS ODIO, MENOS MIEDO Y MÁS DIÁLOGO.

Para terminar os recomiendo dos canciones, ‘La chica de ayer’ por Antonio Vega, dedicado a esa persona que inspiró el título de este post, a la que ya no le tengo odio ni rencor, solo un poco de pena y amor.

La otra canción es 'Hallellujah', de Leonard Cohen pero cantada por Rufus Wainwright, que es una mezcla de melancolía y esperanza, que es lo que me sugiere este post.

Carregant, un moment, si us plau